3 de agosto de 2012

LA FISIOLOGÍA DEL ORGASMO

















¿Qué pasa en nuestro cuerpo, nuestro cerebro y nuestros órganos en el acto sexual?

Según la Organización Mundial de la Salud, en un simple día, tienen lugar más de cien millones de coitos.

El sexo es sin lugar a duda, una innegable fuente de placer por lo que no nos importa derrochar energía. Seducimos, conquistamos y a cambio obtenemos unos doce minutos anuales de embriaguez orgásmica.

¿Por qué entonces el sexo resulta tan atractivo?

La respuesta sexual nasce a partir de una dosis de estimulación; una caricia, una mirada o una simple palabra es suficiente para activar los nervios sensoriales del cuerpo. Éstos, tras ser excitados, envían señales al cerebro y a la medula espinal transmitiendo un mensaje claro y consciso: ¡ El sexo es posible !

Si la estimulación es la adecuada, a los veinte segundos el cuerpo ya ha desplegado un "plan de ataque" que inunda el organismo de un profundo deseo. Las células del sistema nervioso parasimpático, localizadas en la medula espinal, segregan rápidamente dos sustancias: la acetilcolina y el óxido nítrico. Ambas, relajan las paredes arteriales de los genitales. Como resultado, la sangre fluye con mayor libertad.

Los órganos sexuales se dilatan y se lubrica la pared vaginal en la mujer. Simultaneamente, el cerebro sigue recibiendo señales de excitación, que provoca la respuesta del hipotálamo. Este avisa la actividad del sistema parasimpático que interviene en la liberación de hormonas que intensifican la sensación del placer.

Llegados a este punto, sólo tu cerebro puede traicionarte. Durante la etapa de excitación las señales nerviosas viajan a través de todas las neuronas. El cerebro entero esta a servicio del sexo, de una forma que, cualquier pensamiento, recuerdo o prejuicio puede bloquear la líbido. En definitiva, durante el sexo no estas sólo.

Pero, sí todo va bien, el deseo sexual crece hasta llegar a los arboles del clima. El sistema nervioso simpático toma el control de la situación. Las células que lo forman, liberan compuestos que causan contracciones en la región pelvica cada segundo. El pulso se acelera, el ritmo respiratorio aumenta para oxigenar más deprisa. El hipotálamo a su vez, recibe órdenes de segregar en el torrente sanguíneo una cantidad masiva de oxitocina y dopomina. Estas dos sustancias recogen todo tu organismo provocandote un intenso placer que crecerá progresivamente, ¡el orgasmo ya esta aquí!

Un estado de bien estar, tranquilidad y somnolencia se apodera de tu cuerpo. Las endorfinas y la serotonina son responsables de esta sensación. No intentes por tanto, repetir la hazaña de forma inmediata, ni tampoco te desanimes. Para exitarse otra vez, él tendrá que esperar al que el hipotálamo reabsuerva la serotonina antes liberada. Mientras tanto, deberás contentarte con un plácido sueño...o estimular tu creatividad sexual.


                                                                            




Bibliografia

Fuente de los Textos

La química del amor - Documental de Redes realizado por la  TVE 

Yotube




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